Terapia de la Dra. Clark

COMER CARNE NO TE VIGORIZA

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Como resultado de una investigación sobre la comida y la salud, hace unos 40 años, según el informe McGovern, con más de 5000 páginas, se descubrió que a pesar de los avances médicos, el número de  personas enfermas, sobre todo de cáncer y de corazón, seguía incrementándose año tras año.

Este informe concluyó en que muchas de las enfermedades eran causadas por malos hábitos alimenticios: como las dietas altas en proteínas y grasas, como los gruesos filetes de carne o carne para hamburguesas.

Las proteínas son valiosas ya que constituyen el elemento básico para construir el cuerpo. Por esta razón no sólo para  los atletas y niños en crecimiento, sino adultos y ancianos, se recomendaba comer proteínas animales.

Se demostró que era falso el que si no comía  carne,  los músculos no se iban a desarrollar. Comer carne no acelera el crecimiento. Existe una peligrosa trampa, al alcanzar una cierta edad, el crecimiento del organismo cambia para convertirse en envejecimiento, y lo acelera.

La carne tiene un efecto dañino sobre la salud.

6 RAZONES DE POR QUÉ LAS DIETAS ALTAS EN PROTEÍNA DAÑAN TU SALUD:

Las toxinas de la carne alimentan las células cancerígenas.

Cada célula contiene ADN, un biopolímero que contiene el mapa del cuerpo y sus funciones. Los subproductos tóxicos de la excesiva grasa animal  y la digestión de la proteína puede dañar el ADN, convirtiendo a las células en cancerígenas. Las células cancerígenas comienzan a multiplicarse por sí mismas. Nuestra sangre contiene glóbulos rojos, glóbulos blancos y linfocitos. Las células blancas y los linfocitos atacan a los enemigos, las bacterias y los virus, destruyéndolos o volviéndolos inocuos. Cuando esas células están dañadas, esta línea frontal de defensa del cuerpo funciona incorrectamente y puede generar una infección y la aparición de células cancerígenas anormales.

Las proteínas producen reacciones alérgicas.

Las proteínas mal digeridas entran en el torrente sanguíneo como sustancias ajenas a través de las paredes intestinales. El cuerpo reacciona como si fuera una sustancia extraña, generando una reacción alérgica. Esta clase de alergia a la proteína es comúnmente causada por la leche, sus derivados y los huevos. Una ingesta excesiva de proteína animal resulta ser la causa del aumento  de dermatitis atópicas, urticarias, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, etc…

El exceso de proteína sobrecarga al hígado y a los riñones.

El exceso de proteína en el cuerpo debe ser descompuesto y eliminado a través de la orina y recarga el hígado y los riñones.

El exceso de proteínas provoca una deficiencia de calcio,  osteoporosis.

La sangre se acidifica, con las grandes cantidades de aminoácidos que se forman requiriendo un antiácido como el calcio para neutralizarla. Por lo que provoca una bajada del calcio. Además, sube el nivel de fósforo, ya que en la carne es muy alto y la sangre tiene que mantener la proporción entre el calcio y el fósforo. El cuerpo tomará el  calcio de los dientes y de los huesos para mantener el equilibrio.

De igual forma, cuando el cuerpo tiene  mucho fósforo y calcio, se  enlazan para formar fosfato de calcio. El cuerpo no puede absorber este compuesto, por lo que es excretado, aumentando la pérdida de calcio. Por esta razón tanta gente sufren de osteoporosis: loshuesos porosos son el resultado de una disminución del calcio.

El exceso de proteína puede generar una pérdida de energía.

Se necesita una gran cantidad de energía para digerir la comida. El exceso de proteína no se digiere completamente y por lo tanto no se absorbe, lo que desencadena la putrefacción en los intestinos y la creación de tóxicos. Para desintoxicarse de dichos tóxicos se requiere mucha energía que  genera una gran cantidad de radicales libres. Estos son los responsables del proceso de envejecimiento, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la arteriosclerosis.

El exceso de proteína puede contribuir al trastorno por déficit de atención en niños.

Recientemente, unos estudios muestran un aumento en el número de niños con déficit de atención y proclives a arranques de furia. La nutrición inadecuada pueden ser una de las causas en el comportamiento de estos niños y en su adaptación social.

Existe un incremento  en los niños en el consumo de alimentos procesados en el hogar y en la escuela. No sólo contienen muchos aditivos, sino que los alimentos procesados acidifican el organismo. Lo mismo aumentan la proteína animal y azúcares refinados, mientras que se evitan las verduras. La proteína animal y el azúcar demandan un aumento de calcio y magnesio, que deriva en una deficiencia de calcio, lo que irrita el sistema nervioso, contribuyendo al nerviosismo y la irritabilidad.

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María Teresa Conejo Ortiz – Terapeuta especializada en la Terapia Clark

Soy Naturópata y Terapeuta Clark, me especialicé hace 7 años específicamente en esta terapia natural, comprobando su eficacia en la mayoría de mis pacientes y he tratado ya a más de 400 dentro y fuera de España.

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